Cada día resultará más difícil estar en control de nuestras emociones. Vivimos en mundo digital donde nos brindan información y entrenamiento. Estamos en una era que no deja espacio a la imaginación, porque todo lo podemos ver con hacer un clic. Nos gusta sentirnos actualizados para sentirnos aprobados y quizás estamos poniendo en riesgo nuestra identidad. Estamos viviendo el tiempo de la información y quizás es cuando menos informados estamos. Pienso que es importante no olvidar quiénes somos y lo que realmente deseamos, d ebemos cuestionar los deseos de nuestro corazón. Ahora te invito a que reflexiones conmigo: ¿Estamos en control de nuestras emociones? ¿Tenemos identidad propia? ¿Somos una réplica de lo que consumimos? ¿Estamos siendo autores de nuestros pensamientos? Si sientes que estas preguntas han despertado alguna inquietud, te invito leer a mi siguiente blog... puedes seguir documentándote Vanesa Marcos Sánchez, El cerebro...